2.8.17

Cine: Baby Driver. Edward Wright, Un buen coche y un mal plan.

Esto empezaba a parecerse a una nueva huída del blog. Desde mayo no escribimos nada. Como si se nos hubiese tragado la tierra o alguna de nuestras rutinas diarias impidiese la pequeña contribución de este impopular blog, y este pequeño espacio no contase para nada. Siempre es bueno volver a levantarse y en este mundo con tanto ruido me propongo volver a la carga. Esta vez lo hago con una película muy fresquita: Baby Driver.

El director de la trilogía del Cornetto o Scott Pilgrim Contra el Mundo nos ofrece una nueva cinta de acción al volante que lejos de quedarse en los estereotipos que pueden verse a lo largo de los muy recomendables 112 minutos de película se presentan como una fiesta audiovisual que atrapa al espectador y que supone una experiencia sensorial divertida, fresca y desenfadada ideal para que nos alejemos de las habituales orgías superheroicas que pueblan el verano y de las que un servidor está más que cansado al margen de los méritos (que los tienen) de dichas películas. Ojo Spoilers